Mario Cuenca Sandoval

 

MARIO CUENCA SANDOVAL (Sabadell, Barcelona, 1975) es Licenciado en Filosofía. Reside en Córdoba, y ejerce como profesor de Filosofía. Ha sido finalistadel Premio Artífice de Poesía (Loja, Granada) y ha recibido el IX Premio Internacional Surcos de Poesía (Coría del Río, Sevilla), por razón del cual ha publicado el poemario Todos los miedos (Renacimiento, Sevilla, 2005). Ese mismo año ha recibido el V Premio Vicente Núñez de poesía por su poemario El libro de los hundidos, que aparecerá en Visor durante el 2006. Asimismo, ha publicado una breve antología en la colección “Manantial”, del Excmo. Ayuntamiento de Priego de Córdoba. Formó parte del grupo poético Nochedumbre, junto a Raúl Pérez Cobo, Benjamín Pérez Cobo, Inmaculada Serrano, y Francisco José Molina, con los que organizó numerosos recitales de poesía y música.

 

nos miraba

 

“Tienen que decirles lo que nos va a pasar. Despídanse. Pero cuando se despidan, díganselo como si desde el otro lado del teléfono estuvieran agarrando su mano. Háganles saber que si sueltan esa mano, morirán. Debemos avergonzarlos para que nos ayuden”

Del guión de Hotel Rwanda, de TERRY GEORGE

 

Pero recuerda cómo nos miraba

recuerda aquellos ojos con vocación de hilo

anudándose al cuello de una esperanza idiota

Recuérdalo

el pez se ahogaba dentro de un cajón

sin ayuda de nadie Sus escamas

Sobre ellas brillaba todavía el océano

o los últimos besos del océano

o era que en sus espasmos se encendía la muerte

como el flash de una cámara

Se hundía en el oxígeno Se sumergía

en el escaso aire del cajón entreabierto

Y acuérdate de cómo nos miraba

maldita sea con qué lentitud

con esa lentitud en línea recta

con que algunas verdades nos sacuden

Y nosotros

que aún éramos niños

mirábamos su muerte desde el vientre de un tigre

Protestábamos Ayúdenle Se asfixia

Muerde el aire y ustedes tan parados

Pero debe existir algo así como un túnel

donde enterrar los ojos

un túnel de lavado de todas las conciencias

Ya se verá dijeron

no será que ese pez se ahoga en cualquier parte? Eso dijeron

al tiempo que mi madre nos cerraba el cajón

 

(de El libro de los hundidos, en prensa)

 

el derrotado

 

George Foreman cayó en el octavo asalto

a la lona caliente de Kinshasa

entre las tretas sucias los insultos de Alí

los gritos de aquel público incendiario

que exigía su muerte o su vergüenza

Cayó tras un mortífero uno-dos

frente al que estuvo solo

atléticamente solo

muerto de frío en la noche africana

muerto de frío dentro del corazón del frío

Aún así logró alzarse

echando al fuego toda su rabia de estar vivo

Pero la cuenta había terminado

Ya no pudo dormir durante meses

Sólo Foreman sabe cuánto duele

llegar tarde al dolor

 

(de El libro de los hundidos, en prensa)

 

 

miedo de las agujas

 

Es un genio este médico oriental:

donde pone su aguja hace un vacío,

borra un hecho terrible de tu vida

(uno de esos momentos que Vallejo

bautizó como los “heraldos negros”.

Esos golpes

“tan fuertes en la vida, yo no sé...”).

Es un genio este médico oriental, insisto en ello:

agujita a agujita

pinta una abreviatura de ti mismo,

te deja en silueta, en tus puntos neurálgicos,

y todo es resplandor, entusiasmo sin límites;

eres tú resurgiendo de ti como la espuma.

Y ves subir tu vida como una flor desnuda,

sin cargas trascendentes ni enigmas sobre el ser.

Es un genio, ya digo.

Porque ahora

el dolor no aparece en tus pupilas.

El dolor no ha existido. Tan solo hay lugar para

esa modalidad del sufrimiento

afirmativa,

atlética,

que se observa en la mueca del corredor de fondo.

Claro, alguno protesta y pontifica

que el dolor es nocturnamente cierto,

que el dolor es la última lección de la palabra;

que sufrir es saber.

Aunque alguno restañe

el valor pedagógico del trauma y la penumbra,

el doctor oriental simplemente responde:

(sic)

qué saber, qué enseñanza, qué carajo.

 

(de Todos los miedos, Renacimiento, Sevilla, 2005)

 

 

(inédito)

 

El que vive

sin un palmo de tierra que pueda decir suyo

sin un pulmón de oro que legar a sus hijos

sin un aparador donde colgar recuerdos como insectos

sin facturas que aclaren su identidad al mundo

El que así vive

ciudadano de la desposesión

tiene miedo a la muerte?

 

 

 

 

ENLACES:

Blog del autor

5 poemas del autor en Portal de Poesía

Mario Cuenca Sandoval gana el V Premio Vicente Núñez con el poemario 'El libro de los hundidos'

TODOS LOS MIEDOS, DEL POETA MARIO CUENCA, GANADOR DEL IX CERTAMEN INTERNACIONAL SURCOS DE POESÍA >


El manuscrito "Boxeo sobre Hielo", del joven Mario Cuenca Sandoval, residente en Córdoba, ha obtenido el primer premio del Certamen Andalucía Joven de Narrativa, del Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ).