María Glez. Córdoba.1986.

córdoba, 1986. estudia escenografía en la escuela superior de arte dramático de córdoba. actualmente
trabaja en su primer libro. ha publicado poemas en la antología tiempos extraños para ti (literalia, 2005),
y en revistas como
huella indeleble o bar sobia.

TUS MANOS

 

“… yo te buscaba y llegaste,
y has refrescado mi alma
que ardía de ausencia.” 
SAFO

 

Tus manos son oscuras, y más fuertes que las mías. Son dulces, frente a mi
amargura. Abren sus dedos a mis yemas… aunque después las abandonen.

Mis manos son tristes, y se cansan pronto. Renacen una y otra vez de sus
cenizas. Se visten de rayas, de rombos, o se lastiman.

Tus manos abrazan las mías, las sujetan, las protegen de sí mismas… pero
siempre se van.

Mis manos serían felices si pudieran devolverte, una mínima parte, de todo lo
que les has dado.

 

 

MATINEE

 

El invierno huele a ti.

También hoy la colada, los folios en blanco, las ideas bajo la cama. Mi
ordenador suena igual que tu habitación, y mi almohada late como tu regazo. La
puerta entornada habla de tu ausencia, la radio canta con tu voz.

 

Salgo a la calle y me abrazo al abrigo, inspiro el aire frío de tu aliento, bajo la
mirada y pienso si algún día volveremos a ser veranos.

 

 

GNOME’S NOSE

 

 

El silencio es mirarte desde el espacio en que coinciden nuestras puertas.
Observar cómo creces a velocidad finita.

Acostarme a tu vera cada noche, en tu cama de cuentos. Soñarte, soñarme,
mientras duermo acurrucada en tu regazo.

El silencio es sentir tus dedos recorrer mi pelo.

 

 

BITTERSWEET CANDY

 

La chica del vestido malva intentó jugar con fuego antes de tiempo. Compró
cerillas y quemó su pasado, pero se dejó el gas abierto.

Ella quiso volar muy temprano, sus alas aún no habían terminado de formarse,
olvidó la posibilidad de algún fallo.

Era bonita y risueña, pensaba lograr todo aquello que se propusiera.

 

De madrugada un parte médico:

 

TEQUILA

 

De noche, todas las calles llevan al mismo sitio, la puerta del bar donde siempre
termino bebiendo.

Las aceras son sillas en las que ingerir alcohol. Las farolas alumbran el pasillo
que acuna la pena, el tequila y el tabaco.

Hoy te volveré a ver dentro del vaso.

Tom Waits, Lou Reed. Llevando el compás con los dedos, en la barra hasta que
me olvide de cómo llegar a casa.