LARA CANTIZANI,lucena*1969
[diezPreguntas10] por Mario Cuenca Sandoval

BREVE NOTA BIBLIOGRÁFICA
Lara Cantizani (Lucena, 1969). Está casado, tiene dos hijas, es del Betis, enseña Literatura y Periodismo en el IES Marqués de Comares, dirige la colección de poesía 4 estaciones y la editorial Juan de Mairena, y de libros.En su último poemario, Los 4 elementos, I 4 elementi (Béjar, 2004, Bari 2005) ya se le intuye un giro oriental con el haiku (Mar de Bohemia/ que se bebe tus labios./ Cristal suicida// Mar di Bohemia/ che si beve le tue labbra./ Cristallo suicida.) Su nuevo libro, Piel de invernadero de nieve (XXXIII Premio Internacional de Poesía Ciudad de Burgos) verá la luz en 2007 en la editorial DVD.
| 10 preguntas 10 |
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1- Ejerza, por un momento, de crítico de revistilla: etiquétese. Yo lo tengo claro. Soy un enamorado de la “línea clara” y de la poesía oriental, en concreto del haiku y la waka. 2- A qué música es (o quiere ser) afín su poesía. Para que mis versos tañesen afinadísimos deberían tener el anacrónico regusto del Modernismo o ser campanas. Pero son versos y son modernos. Yo, que escucho pop y jazz –Placebo, The Cure, The Smiths, Alberto Guerrero, Charlie Parker- y que recito con música de fondo, respeto mucho la armonía interna del poema, pero no me obsesionan lo más mínimo el típico 5, 7, 9, 11 y mucho menos el sonsonete. Si mis composiciones fuesen popjazz sería divertido (qué mal suena). 3- A la joven poesía andaluza le falta... Lo que siempre, que se la deje tranquila, que cada uno busque y encuentre su voz y que no se hable de la “Joven Poesía Andaluza” como una eterna denominación de origen, porque caduca y cansa. Al final cada uno acaba en su sitio y algunos se pasan la madurez sufriendo porque no se les reconoció ni se les reconoce. Yo voy por libre (casi), ya no soy joven y lo que más valoro de la juventud mundial (incluida la andaluza, la vasca y la murciana) es la diferencia (no se me malinterprete), el acto heroico de inventarse un camino. Quizá los aduladores (que siempre existirán) dictan, demasiado a menudo, por dónde hay que ir para acabar en una antología decente.
4- Lo mejor y lo peor de las antologías. Las fotos de los poetas, si son chulas. Los prólogos si son buenos y que estén mis amigos y yo. Ah, y los poemas buenos. Lo peor lo contrario y que estén mal editadas.
5- Lo peor de escribir poesía Que no sea buena. 6- Recomiéndenos a un poeta (actual) injustamente orillado. Si de verdad está tan injustamente orillado que nadie lo conoce, yo tampoco tengo el gusto. A algunos se les da más bombo que a otros y casi siempre con razón. Mis favoritos son: Luis Alberto de Cuenca, Joan Margarit, Jesús Aguado y Chantal Maillard. De los extranjeros me encanta Izet Sarajlic (Bosnia) y Abbas Kiarostami (Irán). De los cordobeses, mis amigos como usted, señor Cuenca Sandoval. Je, je… 7- Permítanos una pregunta muy manida: su opinión sobre el “compromiso” en la literatura. Sí, es manida. Si partimos de la base de que la literatura es mentira, el concepto de “compromiso” resulta, en el mejor de los casos, peligroso. Yo creo más en las personas y sus actos que en lo que dicen que piensan o hacen, a través de sus escritos. No me gusta, por lo tanto, la literatura panfletaria. El ir de bueno por las letras me parece una impostura aburrida peor que otra cualquiera.
8- Sigamos con tópicos: la poesía es un arma cargada de ... estética. 9- Una pregunta pedante: ¿a qué formas de belleza es usted insensible? Sobre gustos hay mucho escrito y esta pregunta la responderé, como poeta, con una poética cortita. Para mí la poesía es amor, humor, sexo, deporte, pensamiento, amistad, una estrategia maravillosa para dar clase y una manera de entender el mundo. Soy sensible, por igual, al crepúsculo y al ketchup. Todo depende de dónde se escriba, cómo se escriba y qué rojo necesite para el sintagma. Generalizando mucho, yo considero bello lo elegante. ¿Qué es elegante para mí? 10- Hablemos, para terminar, de la actualidad: ¿podría identificar tres focos concretos de estupidez? Tres y tres mil. Estúpido es el sistema de enseñanza actual, con algo más peyorativo definiría la injusta política mundial que provoca desigualdades como abismos, el terrorismo, la pobreza. En definitiva, la maldad está preñada de estupidez. Escuela para todos y escuela para los que hacen escuela. Si vis scire, doce. |