Mario Cuenca Sandoval. 1975.

Mario Cuenca Sandoval

 

DATOS BIO-BIBLIOGRÁFICOS

MARIO CUENCA SANDOVAL (Sabadell, Barcelona, 1975) es Licenciado en Filosofía. Reside en Córdoba, y ejerce como profesor de Secundaria. Ha sido finalista del Premio Artífice de Poesía (Loja, Granada) y ha recibido el IX Premio Internacional Surcos (Coria del Río, Sevilla), por razón del cual publicó el poemario Todos los miedos (Renacimiento, Sevilla, 2005). Ese mismo año recibió el V Premio Vicente Núñez (Diputación de Córdoba) por su poemario El libro de los hundidos (Visor, Madrid, 2006). En 2006 obtuvo el Premio Andalucía Joven de Narrativa por la novela Boxeo sobre hielo (Berenice, Córdoba, 2007).

POEMAS


cadáver de muchacha desconocida

 

Te rendiremos culto como a una gata egipcia

si nos dices tu cuándo y tu por qué

tu pasado felino Eras perfecta

a juzgar por tus pómulos y tus formas de eslava

Eras perfecta Hoy el frío te acoge en sus fronteras

emigrante a través de los labios azules

por los que diste al mar

Te daremos honores de diosa si nos cuentas

dónde sigue sonando tu exquisita

manera de rozarnos con las uñas

que imagino sería para volverse locos

que imagino caliente y helada al mismo tiempo -si nos dices

de qué manera a qué precio en qué necesidades

te hundiste hacia el adentro del frío de tus ojos

en los que transparente

la otra mitad del tiempo te aguardaba

Te rendiremos culto Cualquiera de nosotros

te hubiera amado hasta desfallecer

Pero el otro hemisferio de tu soledad

nos pertenece aún

y ojalá nos ofrezcas

una estampa exquisita en la secuencia

de tu coronación emperatriz anónima

 

(de El libro de los hundidos, Visor, 2006).

 

 

viene el tiempo

"Un nuevo vídeo (...) muestra presuntamente cómo uno de los jóvenes acusados de apalear y quemar viva a una indigente en un cajero de Barcelona golpea fuertemente y se burla de otro mendigo que caminaba por la calle, acompañado por otro joven encargado de grabar la agresión con su teléfono móvil".

(El Mundo, 07/01/2006)

 

Ya viene el tiempo de pagar muy caro

el haber sido fáciles y la banalidad

con que miramos siempre la violencia

Un tiempo

en que una piedra dentro de la mano

no nos parecerá tan fría como antes

y en que al volver a casa

después de no aceptar la ternura de nadie

la puerta estará ardiendo

y la mano en el timbre estará ardiendo

 

No se acaba la vida Simplemente

el mundo habrá empezado a ajustarnos el precio

el precio de mirar

el precio de estar quietos

el precio de vivir como si nada

 

 

(de Guerra del fin del sueño, inédito)

 

dream is over

"P: En ese disco hay una canción: ‘Dios’.Una letanía que dice: ‘No creo en la Biblia, no creo en los naipes, no creo en Hitler, no creo en Jesús, no creo en Kennedy", etc. Y termina: "No creo en Los Beatles. El sueño ha terminado. ‘ (...)

R: (...) No sé cuándo me puse a hacer la lista de las cosas en las cuales no creía. Hubiera podido continuar largo tiempo. ¿Dónde detenerme? ¿En Churchill? Era necesario que me detuviese. Me detuve en Los Beatles. Porque ya no creo en los mitos, y Los Beatles son un mito. Ya no creo más en ellos. El sueño ha terminado."

(Entrevista a John Lennon en la revista Marcha, Uruguay, extra de 1971)

 

John Lennon no quería ser un Beatle

Rimbaud ya no quería ser Rimbaud

Virgilio quiso destruir la Eneida

Chet Baker se tiró de una ventana

Jack London se voló la tapa de los sesos

y Carver y Bukowski y Malcon Lowry

se hicieron polvo el hígado

La corte de suicidas y nihilistas

a los que idealizamos

tropezó en algún punto de su vida

con ese NO central con ese núcleo

no sabría nombrarlo

la desidia

tal vez

esa cuchara helada debajo de la lengua

ese ya no querer seguir queriendo

Tropezaron con esto en un instante

sobre el que convergían todas y cada una

de sus pequeñas quiebras cotidianas

Y entonces

llegados a ese punto

cómo habrían de salvar

aquello en lo que ya no confiaban

Fue por eso que Anne Sexton se durmió para siempre

abrazada al monóxido de carbono

Por eso Ganivet se sumergió en las aguas congeladas del Duina

Por eso Ingeborg Bachman prendió fuego a su cama

Debe ser tan incómodo el adentro

el interior del vientre de la orquídea

donde se asfixia el héroe

 

 

(de Guerra del fin del sueño, inédito)