Lara Cantizani. 1969.
| DATOS BIO-BIBLIOGRÁFICOS |
|---|
Lara Cantizani (Lucena, 1969). Está casado, tiene dos hijas, es del Betis, enseña Literatura y Periodismo en el IES Marqués de Comares, dirige la colección de poesía 4 estaciones y la editorial Juan de Mairena, y de libros.En su último poemario, Los 4 elementos, I 4 elementi (Béjar, 2004, Bari 2005) ya se le intuye un giro oriental con el haiku (Mar de Bohemia/ que se bebe tus labios./ Cristal suicida// Mar di Bohemia/ che si beve le tue labbra./ Cristallo suicida.) Su nuevo libro, Piel de invernadero de nieve (XXXIII Premio Internacional de Poesía Ciudad de Burgos) verá la luz en 2007 en la editorial DVD. |
POEMAS |
LOS OJOS DE SARAJEVO “Es malo sufrir Para María Victoria Atencia, Ada Salas, Juan Vicente Piqueras
Son claros, inmensos y femeninos.
Las dueñas del tesoro bailan enamoradas de sus cuerpos como panteras enceladas.
Porque la música de oriente en occidente empaña de pasión las gafas del extranjero, no puedo contar el final de la danza.
Sólo recuerdo que los ojos de Sarajevo son claros. Las tumbas también. morando en su hierba. Otras, como la de los Sarajlic, descansan grises en el Cementerio de un León herido por las granadas.
Los ojos de Sarajevo son inmensos. En su Biblioteca en ruinas se derraman leídos por las ventanas tapiadas. Allí, humillando a la cultura con el deseo, un cartel esconde balazos y anuncia sujetadores en los pechos bosnios de una rubia que exhibe sus ojos infinitos. Un velo transparente no oculta nada.
Los ojos de Sarajevo son de mujer. Los francotiradores acertaron a más hombres. (Del poemario Los 4 elementos, Béjar, Libros del Consuelo, 2004, p. 31)
HAIKU ORAL DE ADRIANA (5 AÑOS) EN EL TIMANFAYA
Mira, papá, esa flor huele como cuando estás triste.
El pararrayos y la cruz. Fe segura en la espadaña.
Un ciprés, de rodillas, herido desde el cielo.
WAKA CONTAMINAD SOBRE UN HAIKU DE TOKUGEN (1558-1647)
Si nos fijamos/ no hay nada tan negro/ como la nieve.
La nada y todo. Movimiento y quietud. Brillan las máquinas. Y nada hay tan blanco como la nieve sucia.
DOS ESTACIONES
1.
Todo es otoño. El cielo se desploma tras el alcor. Las hojas contra el suelo definen el silencio.
2.
Solo en invierno. Las vísceras soldadas de estaño inerme. Alambres en las venas para arañar el frío.
(Del poemario inédito Piel de invernadero de nieve) |