Francisco Gálvez . 1945.
| DATOS BIO-BIBLIOGRÁFICOS |
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Francisco Gálvez nace en Córdoba en 1945. Cursa estudios de dibujo y grabado en la Escuela de Artes y Oficios de Córdoba y, poco más tarde, Geografía e Historia en la UNED.En 1973 funda la revista de poesía Antorcha de Paja (1973-1983), que edita y dirige junto con los poetas Rafael Álvarez Merlo y José Luis Amaro, y después, entre 1983 y 1991, las colecciones de libros de poesía Suplementos y de estudios literarios Trayectoria de Navegantes. En la actualidad, y desde 1999, dirige las ediciones de La Manzana Poética, revista de literatura y colecciones anexas de libros de poesía y ensayo, codirige el Seminario de Poesía, el Círculo de Traducción Poética de Córdoba y coordina el Aula de Poesía Córdoba 2016. Su primer libro de poemas, Los soldados, está fechado en 1973 y lo publica El Toro de Barro, en Cuenca. Tras un largo periodo de reflexión y ocho años más tarde publica su segundo libro Un hermoso invierno (1981), al que seguirán Iluminación de las sombras (1983) y Santuario (1986). Una selección de su obra publicada ha sido traducida al italiano en el libro Fragile Vaso, en Bari, Italia (1993), y la primera reunión de su obra poética tuvo lugar en 1998, bajo el título de Una visión de lo transitorio.Poesía 1973-1997 (Huerga&Fierro, 1998) con estudio introductorio de Juan M. Molina Damiani. Posteriormente publica Tránsito (1994) premio Anthropos 1993, ahora reeditado con prólogo de Eduardo García en Puerta del Mar, 2008, El hilo roto. Poemas del contestador automático (Pre-textos, 2001),El paseante (Hiperión, 2005) y Asuntos internos (El Brocense, 2006). Asimismo ha prologado el volumen recopilatorio del Aula Poética “Casa del Inca” de Montilla, 25 poetas en la Casa del Inca (2001), como también el dossier La poesía en Córdoba en el último cuarto de siglo, editado por Marché de Lettres en París (2005). Y es autor del Diccionario de las Revistas Literarias Españolas del siglo XX. 1903-1983, (2007). Además, junto con Álvaro García ha traducido Tregua, de la poeta inglesa Ruth Pádel; y, con Leila Makki y Rosa Romojaro, Gaviota de polvo, del poeta marroquí Mehdi Akhrif. Su obra ha merecido los premios “Anthropos 1993” y “Ciudad de Córdoba Ricardo Molina 2004”, y su obra ha recibido la atención crítica de los autores como Juan M. Molina Damiani, Eduardo García y Rafael Morales Barba. |
POEMAS |
PRIMER AMOR
El primer amor no tiene arquitectura.
(De Un hermoso invierno, 1981)
* * * BRINDIS
Un destello de amor es la copa del brindis, y el tacto una huella en el fino cristal, y el instante un brillo húmedo, evanescente: hoy lo revela todo y mañana no existe. Un momento sublime sin contornos ni límites.
(De Tránsito, 1994, 2008)
* * * VAIVÉN
El mar mantiene su vaivén variable e invariable.
Miro las aguas espumosas y luego transparentes, suben y bajan en la playa, se estrellan en las rocas.
En apariencia son uniformes en su movimiento, pero la diversidad reina en todos sus gestos.
(De Tránsito, 1994, 2008)
* * * INVIERNO EN EL PAÍS DE GALES
Es de noche, camino por el bosque sin rumbo, pero no perdido, a lo lejos veo una casita de invierno, una ventana encendida y me acerco despacio: no hay pesadas cortinas, una chimenea crepita, parece Thomas de Quincey leyendo a Kant, hay un libro inacabado, sobre una mesa la vida misma, cotidiana y común, y manos que abren puertas y los sentidos. Es una casa como esta pueden estar los seres de nuestro pasado y presente, porque ningún incendio quema miradas y mucho nos parecemos antes y ahora. Es noche cerrada, la luz interior de la casa ilumina al mundo, al universo. En este bosque está la felicidad, la soledad del pensamiento.
(De El paseante, 2005)
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GRANDES ALMACENES
No confundir la necesidad con el lujo, ni estos pasillos fingidos y sus murallas de objetos tan mortales, con caminos y claridades; no confundir si voy por ellos porque otra mente me conduce y me causan fiebre tanta claridad y deslumbre de donde surgen invitaciones; no confundir ojos que buscan con los que desean algo para su vida:
en este cruce de miradas sin mirarse que se cruzan en los pasillos y ruidos sin palabras me pregunto si vivir es esto, sólo dispersar algunas dudas y elegir.
(De El paseante, 2005)
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